Historia y origen de los calendarios

3 06 2008

¿Nunca te has preguntado sobre el origen de los meses y los días de la semana? ¿como se ha llegado hasta esta forma de medir el tiempo?. Si realmente tienes curiosidad sobre estos temas, aquí tienes una detallada explicación:

(Extraído de Educyt Nro. 82)

Desde la antigüedad los fenómenos del cielo despertaron el interés de la humanidad. A tal punto que su observación permitió la confección de los primeros calendarios. Observando desde la Tierra, y aun considerandola como el centro del Universo, los ciclos repetitivos de los objetos celestes aparecieron como una herramienta ideal para la medición del paso del tiempo. En la edición 79 de Educyt, nos dedicamos a rastrear los origenes de nuestro calendario y a observar la forma en la que se comenzaron a contar los años. Ahora es el turno de los meses, las semanas y los dias.

Calendario Lunar: Es relativamente fácil basar el día y el año en los movimientos de rotación y traslación de la Tierra, sin embargo, con los meses no es tan sencillo. Si bien los meses duran aproximadamente, lo que tarda la Luna en completar su orbita alrededor de la Tierra, estimar su duración mediante los períodos lunares presenta mas problemas que los modelos basados en la rotación y traslación de la Tierra.

Históricamente se han utilizado dos maneras de determinar la duracion de los meses con los ciclos lunares. Una de ella es el mes sidereo, es decir el periodo en el cual la Luna completa una orbita alrededor de la Tierra y vuelve a la misma posicion aparente en el cielo, con respecto a las estrellas de fondo. Este lapso dura casi 27,32 dias.

Muy pocas personas han usado este período para propósitos calendarios. La otra forma de considerar el mes lunar es a través del mes sinódico, o sea el tiempo que le lleva a la Luna volver exactamente a la misma fase. Como la Tierra se mueve en su orbita alrededor del Sol en el mismo sentido en el que lo hace la Luna en torno a la Tierra (antihorario, visto desde el polo norte), el tiempo que transcurre, por ejemplo, entre Luna llena y Luna llena es mas largo: dura aproximadamente 29,53 dias. Este período se conoce, con un error de no mas de un segundo, desde hace mas de dos mil años y es el que se usa actualmente en los calendarios lunares.

Durante varias decadas del año 700 antes de Cristo, la duracion del mes calendario, para varios pueblos, fue identica a la del ciclo lunar. Pero en otros casos, como en el del calendario romano, el numero de dias en los meses fue asignado en lo que aparentemente fue una moda arbitraria.

Los meses y sus nombres: El orígen de nuestros meses se remonta, como se dijo en la nota anterior, al antiguo calendario romano. Como consecuencia, también sus nombres tienen ese orígen.

Enero (Januarius): Mes de Jano (Ianus), dios romano de las puertas y los portales, por eso abría los meses del año. Se lo representa con dos caras que miran una para cada lado.

Febrero (Febru): mes de Februo (Februus), el festival romano de la purificación (Februalia, que se llevaba a cabo el día 15). Posiblemente tenga un origen sabino. Intercalans: mes intercalado. Tenia 27 dias y fue abolido por Julio Cesar.

Marzo (Mars): mes de Marte (Martius), dios romano de la guerra y la agricultura. Era originalmente el mes que iniciaba el año y el momento para reiniciar la guerra.

Abril (Aprilis): mes de Afrodita, diosa helenica del amor y la belleza. Para los romanos, su nombre era Venus.

Mayo (Maius): mes de Maia (Maius), diosa de la primavera, hija de Fauno y esposa de Vulcano. Maia significa “la grande”. Junio: mes de

Juno (Junius), diosa del matrimonio y del bienestar de las mujeres y de la luz. Es la principal del panteon romano. Esposa y hermana de Júpiter.

Julio (Julius): mes de Julio Cesar. Era el mes originalmente llamado quintilis.

Agosto (Augustus): mes de Cesar Augusto. Era el mes llamado sextilis. El mismo Augusto modifico los nombres de estos dos últimos meses consagrandolos en honor de Julio Cesar y del suyo propio.

Septiembre: el septmo mes.

Octubre: el octavo mes.

Noviembre: el noveno mes.

Diciembre: décimo mes

Mas que un día menos que un mes: Cada sociedad inventó las semanas o se la copió a otras; parece haber resultado siempre esencial para el ser humano una unidad de tiempo mayor que un día pero menor que un mes.

Las semanas no tenian la misma duración para todos los pueblos de la antigüedad sino que variaban de una región a otra. Muchas culturas antiguas, entre ellas las centroamericanas usaban semanas de cuatro dias, posiblemente en honor a los cuatro puntos cardinales. Los asirios, en cambio, tenian periodos de seis dias. Babilonios y egipcios de la misma época, durante varios siglos, dividieron sus meses en tres “decenios” de 10 dias cada uno.

Antes de Julio Cesar, e incluso por algún tiempo despues, el calendario romano incluía ciclos repetitivos de letras -desde la A hasta la H- para representar su semana laborable de 8 dias. Estos ciclos eran llamados nundinae y eran independientes de otras divisiones mensuales llamadas “calendae” (el primer día del mes lunar), “idus” (el día de la luna llena) y “nonae” (el día del cuarto menguante).

Al final de cada año, el ciclo A-H se rompía. El primer día del año nuevo siempre era designado A, para comenzar un nuevo ciclo.

“…Y al séptimo día, descanso”: Algunos atribuyen un origen bíblico a la duración de la semana de siete dias. Segun la tradición judeo-cristiana, ese fué el tiempo que le llevó a Dios la creación del mundo.

Pero, sin embargo, parece ser la observación del cielo la que fijó la duración de nuestras semanas.

Los babilonios, que contaban el tiempo con los meses lunares, tenían destinados determinados dias del mes para actividades particulares. Estos dias coincidian con las cuatro fases de la luna (creciente, llena, menguante y nueva) y dividian al mes en cuatro períodos de siete dias. Con el tiempo, esos períodos se separaron del mes lunar y constituyeron las semanas.

Por otra parte, siete son los cuerpos celestes -visibles a simple vista- fácilmente identificables por describir movimientos diferentes al de las estrellas: el Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. Es sencillo notar que sus nombres guardan relación con los de los dias de la semana.

Estos nombres tal y como hoy los conocemos en castellano tienen, obviamente, una raíz latina. Los griegos llamaban a los dias de la semana “los dias de los dioses” (Theon hemerai). Los romanos, con deidades equivalentes a las griegas, fueron los que finalmente nos legaron los nombres que hoy reciben tanto los planetas como nuestros dias de la semana.

Domingo: en latín “dies solis”, día del sol. Aunque en Inter Gravissimas se hace referencia al domingo de Pascua como diem dominium, lo que significa, “día de Dios”.

Lunes (dies lunae), día de la luna.

Martes (dies Martis), día de Marte.

Miércoles (dies Mercurii), día de Mercurio.

Jueves (dies Jovis), día de Júpiter.

Viernes (dies Veneris), día de Venus.

Sábado (dies Saturni), día de Saturno.

“El Sol, la Luna y las otras cinco estrellas llamadas ‘planetas’ fueron creadas por el (dios) para distinguir y preservar los ‘Números del Tiempo’”, escribio Platón en sus Diálogos.

Ciclos de siete horas: Existe una antigua e interesante tradición egipcia que no solo relaciona el nombre de los dias con el de los planetas sino que explica el orden que ocupan en la semana.

Los antiguos egipcios creian que cada hora del día era regida por el Sol, la Luna o alguno de los cinco planetas conocidos. La secuencia mediante la cual creian que las horas eran gobernadas era la inversa de la distancia a la que suponian que aquellos objetos estaban de la Tierra.

Por aquella época, pensaban que el planeta mas distante era Saturno. Mas cerca se hallaba Júpiter, luego Marte, el Sol, Venus, Mercurio y, la mas cercana, la Luna. Por lo tanto, la primera hora estaba regida por Saturno, la segunda por Júpiter y así sucesivamente. Después de estas siete horas, el orden en el que estos objetos debian ser adorados se repetía y comenzaban de nuevo con Sarturno. Del mismo modo, el planeta que regía la primera hora era el que le daba su nombre al día.

Asi, por ejemplo, la primera (y tambien la 8a, 15a y la 22a) hora del primer día era consagrada a Saturno, la 23a a Jupiter, la 24a a Marte y la primera hora del día siguiente al Sol. Por eso, ellos creian que el primer día estaba regido por Saturno y el segundo por el Sol. Siguiendo esos periodos reiterados de siete horas, se obtiene la sucesion de los dias de la semana en el orden en el que hoy los conocemos.

En el siglo V aC Herodoto escribió en su “Historia”: “He aquí otro descrubrimiento de los egipcios. Ellos encontraron que cada día pertenece a un dios.”

No se sabe muy bien en que momento se generalizó el uso de semanas de siete dias, pero Los Sabeos, en la antigua Arabia y Siria llamaron a los dias de la semana con los nombres de los mismos objetos del sistema solar que los egipcios y persas. Al igual que los hebreos y muchos otros pueblos, ellos consideraba que el septimo día era el correspondiente a Saturno, por lo tanto comenzaban la semana con el día dedicado al Sol. El orden de los dias era el mismo que tenian los egipcios.